Crecer sin perder la niñez es un trabajo basado en el disfrute que encuentro con la experimentación de materiales usados en la niñez, como lo es el crayón y los intereses colectivos de esta etapa, como el dulce, la imaginación, la diversión y el juego. Lo que dio como resultado una escultura interactiva. Pretende que el espectador salga de su rutina y retome momentos de la infancia idealizada interactuando y dibujando.